Allá por enero escribí este poema cuando aún tenía sentido. Es curioso ver como ahora sólo es un reflejo de la memoria. Una historia derruida a golpes por la realidad.
Por fin abrieron los ojos al sol
y contemplaron desnudos el desorden de sus almas,
ataviadas con caricias que murieron en las sábanas.
Moldeaban su mundo a expensas del placer
y chocaban sus corazas limitando su crecer.
No contentos con sucumbir,
sostuvieron sus manos para decir que sí.
Despertaron del letargo de esos años que no dijeron nada
pero que ,aún callados, dejaron su rastro .
En el momento del ocaso perseguían sus pisadas.
Se encontraban, se perdían y eran dueños del fracaso.
Pero de tanto camino en vano,
aprendieron a seguir las huellas de sus pasos
para volver. Siempre volver con cualquier rebozo,
sin saber que su alborozo era más fuerte que sus sollozos.
Y de tanto sucumbir, ganando para luego perder,
estrecharon esos lazos que no llegaban a entender.
Suspiraron cada abrazo.
Sopesaron cada rechazo.
Y así algún día, sin aviso y sin rebato,
vieron que su constancia sosegaba su arrebato.
Y así se pincelaba su nuevo retrato.
Por fin abrieron los ojos al sol
y contemplaron desnudos el desorden de sus almas,
ataviadas con caricias que murieron en las sábanas.
Y ya no mueren, no.
Y ya no bastan.
Y se sostienen ahora no sólo de gestos,
sino también de palabras.
Y de las horas y de los días
en que entregaron todo para ser nada;
sólo quedan los vestigios de heridas caducas
que al reencuentro del tacto sanan.
Carmen Arias Thous

El otoño a entrado con fuerza y las hojas impedimentan nuestro paso.
En un ambiente nostálgico volvemos a la temida rutina con los madrugones y las entregas fuera de plazo.
Hemos contagiado al cielo con nuestra mente gris. ¿Acaso no queda tanto por lo que sonreir? Demos gracias de poder seguir activos, de seguir contruyendo, innovando. De retomar nuestros proyectos.
Es cierto que hemos creado una sociedad en la que la felicidad se asocia con el mínimo esfuerzo. Que nuestra ceguera perezosa nos ha sumido en un mundo en el que el ocio es el único momento da paz. Despertemos de este letargo y descubramos que existe un mundo, el de la creatividad, que no da lugar a la rutina ni al desperdicio de las horas vacías.
Creemos, vivamos, dejemos de torturarnos pensando en las obligaciones que tenemos que cumplir. No dejemos las cosas para mañana. Ya toca empezar, ya toca avanzar, ya toca seguir.
“Hay dos cosas que llenan mi ánimo de admiración y respeto: el cielo estrellado sobre mí y mi mundo interior” KANT.
Y así es, que descubrir la inmensidad del universo, con sus más de setenta sextillones de estrellas, nos llena de admiración. Comprobamos lo insignificantes que somos en comparación. Pero, a pesar de nuestra insignificancia, seguimos siendo la única raza conocida hasta hoy capaz de sentir y de ser consciente de su propia existencia.
El problema de esta sociedad actual es que vivimos en la superficie de las cosas y tristemente nos perdemos lo que hay dentro.
Nos parece más importante estudiar para ganar dinero que estudiar para aprender, para enriquecernos nosotros mismos con el saber y desarrollarnos como personas.
“Es fácil pensar eso cuando ya vives acomodadamente”, me podréis decir. Y es verdad que doy gracias por todo lo que tengo sin tenerlo siquiera merecido. Pero aún con eso, ahora mismo podría estar preocupándome por tener más, cuándo la realidad es que lo que más me preocupa es saber más.
Porque no sé si os dais cuenta del poder que tiene el saber. Cuantos más sabes más te elevas y más fácilmente comprendes el mundo en el que vives, el porqué de las injusticias que ves cada día.
Y así podría seguir eternamente haciéndoos aún más soporífera esta lectura.
Si hasta aquí lo habéis leído todo a la defensiva, intentando rebatir cada frase que he escrito, me parecerá bien siempre y cuando os haya hecho reflexionar. Pero si lo que habéis hecho es negar todo lo que he escrito sistemáticamente, entonces os pido que lo leáis otra vez, entendiendo que os lo digo con mi corazón abierto y viendo que lo he escrito con cariño para vosotros.
Si por el contrario lo habéis leído reafirmándoos en mi palabras, tampoco lo habéis hecho bien. No necesitáis que nadie os diga “esto es así” porque sois inteligentes y sabéis crearos vuestros propios criterios.
La foto significa, básicamente una crítica a la Ley Antitabaco del Gobierno español. El Estado va tomando cada vez más control en nuestra libertad. Son nuestros pulmones, ya decidiremos nosotros que hacer con ellos.